Recuerdo hace aproximadamente tres años, cuando fui a escalar junto a mi familia a “la mina” (sector de escalada situado en el Cajón del Maipo) y al lado de nosotros caían tremendos bloques, ya que Juanjo y Pere se estaban tomando el gran trabajo de equipar “la primera ruta de multilargos de la mina”. Se veía increíble, me imaginaba lo que era estar a más de ciento y tantos metros con ese escenario increíble. Pensé en aquel momento “algún día la intentare”, pero la verdad es que la veía como algo imposible de realizar, pero bueno algún día quizás….
Hace aproximadamente dos meses, Juanjo me presentó un proyecto: intentar liberar la ruta, realizar la primera ascensión… y qué mejor que fuéramos dos mujeres, yo y la hormi -Cintia Perciviati, fuerte escaladora Argentina- ya que tiene un elevado nivel en roca y a su vez conoce mucho lo que es la escalada alpina de multilargos. Todo se conjugaba bien, ya que la probaríamos la semana siguiente a ” la final nacional de ruta” a la cual la hormi venía a competir.
La verdad es que al principio lo veía imposible, pero igual tenía toda la motivación del mundo para probarla, además venía de un período fuerte de entrenamiento debido al enorme paro que azotó a mi universidad, por lo que no tenia excusas y quería probar la ruta.
El “problema” era que yo nunca había escalado multilargos, pero gracias a la pasión y paciencia de Juanjo, que me enseño como hacerlo, pude aceptar este soñado desafío. De hecho mi primer ruta de multilargos fue “último tango” directo al choque como decíamos.
La primera vez que me subí a la ruta no lo podía creer, me encantó!
La sensación es increíble… sentirme una hormiga en una tremenda pared de roca y haciendo lo que más me gusta en la vida, que es escalar… Me motivé mucho cuando la probé. En cierta medida me libere de mucho peso, ya que antes la veía muy lejana, pero al estar escalando dije: si se puede!!
Solamente necesito mucha motivación y power.
Tenía toda la fe en la hormi, ya que es una tremenda escaladora y muy rico poder compartir algo así con ella. Luego de una superfinal en la competencia, terminando muy tarde por la noche del día sábado, partimos al día siguiente por la mañana hacia nuestro desafío…
Los primeros dos días -domingo y lunes- fue más bien una especie de reconocimiento de la vía… Lo pasamos increíble arriba, escalándola, todos con la mejor buena onda.
El martes teníamos que bajar, ya que yo debía defender un caso en mi universidad (del cual no podía ausentarme), toda una locura, estudiando a la bajada, en el auto… Me acosté como a las dos de la mañana, me desperté a las 6 am para seguir estudiando y a defenderlo; supuestamente ese día seria el “descanso” para ir a tratar de encadenar la ruta el miércoles, jueves y viernes.
Todo resultó perfecto… No importaba el cansancio, queríamos tratar de liberar la ruta, lo veíamos muy posible….
Así fue como finalmente luego de un arduo trabajo de parte de nosotras “las escaladoras”, Juanjo y el equipo audiovisual, (hacia los cuales me saco el sombrero por el trabajo y la mejor onda) logramos liberarla el viernes, último día.
Sentíamos, la verdad, una gran presión ya que los primeros largos ya nos salían; yo realizaría el primero y el tercero (7c+ y 7b+-7c). Cuando partí el primer largo pensaba ”no me puedo caer, ya me salió dos veces” y bueno SALIÓ!!!!
Estaba muy feliz… Luego a la hormi le sale el segundo, a mi el tercero… y ufff!!! Se venía el cuarto… Hormi con una tremenda cabeza y fuerza, logra encadenarlo, increíble, no lo podíamos creer. Finalmente LIBRAMOS LA VIA!. Nosotros la propusimos como 7C+ 8A!!!
Más allá de lo que significó liberar la vía, me quedo con lo lindo que fue escalarla, poder compartir con una tremenda mujer,”la Hormi” y bueno, agradecidísima del tremendo trabajo de Juanjo, el cual lo realizo “por amor al arte”; se pasó horas y horas arriba de esa pared… Sorprendente. Claramente Hormi tiene mucho mas conocimiento que yo en la escalada alpina, por lo que me reía y le decía que era su “petate” (instrumento que se utiliza para portear equipo en las rutas de muchos largos) y que para lo único que servía era para escalar, me sentía como esos robots que lo único que hacen es una función… escalar… escalar… pero bueno, fui aprendiendo y ahora ya tengo mayores conocimientos. Sinceramente creo que uno de los factores que ayudo en la liberación de la ruta, fue la increíble buena onda del equipo humano.
Y hablando de equipo, una de las mayores dificultades de la ruta es el factor climático, por lo que es necesario accesorios de alta calidad, para el frio y a su vez flexible para poder escalar, la ropa The North Face ideal, fue uno de los factores que me ayudó y facilitó la escalada .
DISFRUTE A MUERTEEEEEEE LA HERMOSA ESCALADA DE ESA RUTA, LA VERDAD ES QUE MUUUY RECOMENDABLE, PRECIOSA!!!!
Quedé sin piel, muerta de cansancio, atrasadísima en la U, pero feliz!!!
Quisiera hacer un enorme Agradecimiento a: Juanjo, Nua y equipo audiovisual, Pancho, Mateo, y a mis auspiciadores: The North Face, Petzl y Casa Boulder.
Y finalmente a mi cordada… “La hormiga” Cintia Perciviati, que espero que sigamos liberando muchas rutas más…
Soho Langbenh Ferro




